jueves, 27 de diciembre de 2012

Errores.

A lo mejor me equivoco. De hecho, es probable. Porque aquí cada uno tiene su la razón y la hipocresía la define cada uno como mejor le conviene. Pero yo creía que las reglas del juego las dictábamos los dos...¿de verdad he estado tan ciega todo este tiempo?

Ahora que lo pienso, los dos hemos estado ciegos y así los dos hemos caído dentro del hoyo.



Sinceramente, no me voy a disculpar otra vez porque hace un año que no se me ve el pelo y probablemente no se me vuelva a ver en un montón de tiempo. Aunque a lo mejor sí porque estoy viviendo un montón de cosas y sintiendo muchísimas cosas también y creo que puede ser un buen propulsor para esto. 
Sin promesas. Os quiero de todos modos.

Airie

domingo, 26 de febrero de 2012

Make my wishes come true

Se pasaba los días soñando despierta que se topaba con un genio y le concedía tres deseos. Cada vez, imaginaba que le pedía cosas distintas: un coche, una casa, un novio, un perro, el poder de volar,  una nube que llevar de una cuerda. Y para que no se le olvidasen todas esas cosas, corría a apuntárselas en el brazo.
Poco a poco, su brazo estallaba en palabras. Más tinta que piel. Sorprendentemente, un día se topó con un genio de verdad que le preguntó por esos tres deseos que tanto había ansiado.
Ella sólo pidió brazos más largos para poder seguir soñando despierta.

Airie